Generador de acuerdo de confidencialidad
Protege información confidencial compartida entre dos partes (NDA).
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ACUERDO DE CONFIDENCIALIDAD
__________, 26 de octubre de 2026 Entre __________, con identificación N.º __________ (en adelante, "la PARTE A"), y __________, con identificación N.º __________ (en adelante, "la PARTE B"), se celebra el presente acuerdo de confidencialidad: PRIMERA. Objeto: las partes se comprometen a proteger la siguiente información confidencial: __________ SEGUNDA. Obligación: cada parte se obliga a no divulgar ni usar la información confidencial para fines distintos a los previstos, y a tratarla con la misma diligencia que su propia información reservada. TERCERA. Duración: la obligación de confidencialidad se mantendrá por __________ CUARTA. Excepciones: no se considera confidencial la información que sea pública, que ya conociera la parte receptora o que deba revelarse por ley o autoridad competente. Las partes firman en señal de aceptación. _____________________________ __________ C.I./RUC: __________ _____________________________ __________ C.I./RUC: __________
Aviso importante
Esta es una plantilla orientativa generada automáticamente. DocuMixa no presta asesoría legal y no se responsabiliza del uso del documento. Revisa el contenido y, para asuntos con efectos legales, consulta a un profesional. No guardamos los datos que escribes: todo se procesa en tu navegador.
Cómo crear tu documento
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Completa los datos
Las partes, la información a proteger y la duración.
- 2
Revisa la vista previa
El acuerdo se arma automáticamente mientras escribes.
- 3
Copia o descarga
Copia el texto o descarga el PDF para imprimir y firmar.
¿Para qué sirve?
- Proteger información antes de una negociación o colaboración.
- Resguardar datos técnicos, comerciales o financieros.
- Establecer obligaciones de confidencialidad entre dos partes.
Qué debe definir un acuerdo de confidencialidad para que realmente proteja algo
Un acuerdo de confidencialidad funciona solo si, leído por un tercero, permite saber tres cosas: quiénes se obligan, qué información está protegida y hasta cuándo. El generador te pide exactamente eso. Las partes, con su número de identificación (cédula o RUC), porque un nombre sin identificación no basta para exigir el cumplimiento a una persona o empresa concreta. El objeto, que es el campo más importante y el que más gente rellena mal: describe la información o el contexto (una negociación, un proyecto, el acceso a una base de clientes) con suficiente detalle para que quede claro qué está dentro y qué no. Y la duración, que fija el plazo durante el cual la obligación sigue vigente aunque la relación entre las partes haya terminado. Las cláusulas de obligación y de excepciones vienen ya redactadas: la primera obliga a no divulgar ni usar la información para otros fines; la segunda excluye lo que ya era público, lo que la parte receptora ya conocía y lo que deba revelarse por ley.
El error más común es un objeto demasiado amplio. “Toda la información intercambiada entre las partes” parece protegerte más, pero en la práctica dificulta probar que un dato concreto estaba cubierto y que la otra parte lo sabía. Lo contrario también falla: proteger solo “el documento X” deja fuera lo que se conversó en la reunión. Otros fallos frecuentes: dejar la duración en blanco o poner “indefinida” sin más (en varios países una obligación perpetua se interpreta de forma restrictiva); firmar el acuerdo después de haber compartido la información, cuando ya no protege lo entregado antes; y no conservar prueba de qué se compartió y cuándo. El modelo es recíproco, ambas partes se obligan por igual; si solo una va a revelar información, dilo en el objeto.
El acuerdo no registra ni crea derechos de propiedad intelectual: si tu idea es una marca, una patente o un diseño, el registro se hace ante la oficina correspondiente (en Ecuador, el SENADI) y el acuerdo solo cubre la reserva mientras negocias. Tampoco es una cláusula de no competencia: la otra parte puede seguir trabajando en el mismo sector; lo que no puede hacer es usar o revelar lo que le confiaste. No sustituye las obligaciones legales de protección de datos personales cuando la información incluye datos de terceros, ni contiene cláusula penal (una suma fija por incumplimiento) ni elección de jurisdicción; si las necesitas, añádelas al texto antes de firmar o pide a un abogado que lo revise.
El marco legal varía según el país y según si el acuerdo es entre empresas, con un trabajador o con un proveedor independiente. En Ecuador, el secreto empresarial está reconocido en el Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, y el Código del Trabajo ya impone a los trabajadores el deber de guardar los secretos técnicos y comerciales del empleador, de modo que con un empleado el acuerdo precisa y refuerza una obligación que en parte ya existe. Si la información incluye datos personales, la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales impone deberes propios que el acuerdo no reemplaza. En otros países cambian los nombres de las leyes y los plazos considerados razonables, pero la lógica es la misma: el acuerdo sirve como prueba de que la otra parte sabía que la información era confidencial y aceptó no usarla. Es una referencia para casos sencillos, no asesoría legal.
Cuando la confidencialidad forma parte de un trabajo remunerado, lo habitual es firmar también un contrato de prestación de servicios que fije alcance, precio y plazos; el generador correspondiente lo cubre.
Otros documentos
Contrato de prestación de servicios
Acuerdo entre quien contrata y quien presta un servicio profesional o técnico.
Contrato de préstamo entre particulares
Deja por escrito un préstamo de dinero entre dos personas, con plazo y condiciones.
Carta de compromiso
Deja por escrito un compromiso que asumes de forma libre y voluntaria.
Preguntas frecuentes
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